Aguas Blancas: No dejan ingresar a los colectivos de San Antonio por deudas con el municipio ¿Cuánto tributa la empresa en el norte?
El municipio de Aguas Blancas confirmó que los colectivos de la empresa San Antonio ya no pueden ingresar a la terminal de ómnibus de la localidad, en el marco de un conflicto generado por una demora en el pago de la Tasa de Actividades Varias. La medida fue ratificada por el interventor municipal, Adrián Zigarán, quien además cuestionó duramente la declaración jurada presentada por la empresa.
Ante la consulta de Norte Ya, Zigarán sostuvo que los números declarados por San Antonio “no son reales” y que no se condicen con lo que el municipio observa diariamente respecto de la cantidad de pasajeros y de unidades que ingresan a Aguas Blancas, principalmente desde Orán, en un recorrido de más de 40 kilómetros. Según el interventor, existe una diferencia entre lo que la empresa declara y el movimiento que efectivamente se registra en la localidad.
Pero además, Zigarán apuntó contra la modalidad en la que actualmente se presta el servicio y lanzó una fuerte crítica: “Parece más un transporte de encomienda que un transporte público”. En ese sentido, cuestionó la cantidad de bultos y mercadería que son trasladados desde Bolivia, al punto de señalar que en los últimos tiempos los pasajeros prácticamente no tendrían lugar dentro de las unidades debido al volumen de carga.
Desde el municipio reclamaron que la empresa presente una nueva declaración jurada “como corresponde”, con información que refleje la actividad real, como condición para poder destrabar el conflicto. Zigarán también cuestionó la relación que suelen mantener algunas empresas con los municipios y sostuvo que “siempre son los municipios los últimos en recibir respuestas concretas” cuando existen reclamos o planteos vinculados a la actividad comercial y tributaria.
Sin embargo, desde la empresa San Antonio también cuestionaron el planteo del municipio. El contador de la firma, Rodrigo Contreras, denunció que la empresa lleva aproximadamente dos años operando en Aguas Blancas sin contrato de boletería y puso en discusión las condiciones bajo las cuales se desarrolla actualmente la actividad. Según explicó, además de la situación contractual, existen cuestionamientos respecto de las tasas municipales que debe afrontar la empresa.
Contreras también vinculó el conflicto con la caída que viene registrando el servicio y con la situación económica de la empresa. De esta manera, desde San Antonio plantean que la discusión no debería limitarse únicamente a la deuda reclamada por el municipio, sino que también debería contemplar los costos, las tasas y las condiciones en las que la empresa presta el servicio en las distintas localidades del norte salteño.
La decisión, sin embargo, tiene un impacto directo sobre los usuarios. Al no poder ingresar los colectivos a la terminal, quienes llegan desde la frontera deben trasladarse hasta el acceso de Aguas Blancas para tomar el servicio, mientras que quienes viajan hacia la frontera deben caminar con sus pertenencias y bultos hasta ese punto. Una situación que genera malestar entre los pasajeros, especialmente por las distancias y por las características del recorrido.
El conflicto vuelve así a poner bajo la lupa el funcionamiento de San Antonio, una empresa que presta servicios en distintos puntos del departamento Orán y que durante años recibió cuestionamientos de usuarios por la calidad del servicio y el elevado costo de los boletos. A esto se suma ahora una discusión de fondo: cuánto tributa la empresa en cada municipio donde desarrolla su actividad, cuánto paga por las tasas municipales y si esos montos guardan relación con el movimiento real de pasajeros y unidades.
Desde Aguas Blancas, la postura es que las empresas que desarrollan una actividad económica en la localidad deben tributar de acuerdo con la actividad que efectivamente realizan, al igual que cualquier otro comercio. Desde San Antonio, en cambio, ponen sobre la mesa las condiciones en las que prestan el servicio, la ausencia de un contrato de boletería desde hace dos años y el impacto de las tasas y de la caída de la actividad.
El planteo abre así una discusión que excede el conflicto puntual entre Aguas Blancas y San Antonio: qué controles existen sobre las empresas de transporte que operan en el norte salteño, cuánto aportan a las localidades donde trabajan, bajo qué condiciones lo hacen y qué nivel de servicio reciben a cambio los usuarios que pagan cada vez más por sus pasajes.
